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Trabajo colaborativo: impulsan el primer diagnóstico regional de salud mental
Con el objetivo de fortalecer la toma de decisiones en salud pública y avanzar hacia políticas regionales basadas en evidencia, se inició el trabajo colaborativo que permitirá desarrollar el primer diagnóstico regional de salud mental, un hito inédito para la región.
La iniciativa, liderada por la Unidad de Salud Mental de la autoridad sanitaria, surge ante la necesidad de complementar los registros estadísticos existentes con un análisis cualitativo, que permita comprender de manera más profunda las realidades, brechas y factores de riesgo psicosocial presentes en el territorio.
Este proceso se enmarca en el Convenio de Colaboración vigente entre la Seremi de Salud y la Universidad de Atacama, integrando capacidades técnicas del sector público con el rigor metodológico de la academia.
Alianza colaborativa
En este contexto, el seremi de salud (s) de Atacama, Rodrigo Loyola, señaló que “este diagnóstico nos permitirá pasar de percepciones generales a evidencia local concreta, identificando brechas, factores de riesgo y necesidades específicas de nuestra población. Contar con esta información es clave para orientar políticas regionales, priorizar acciones y fortalecer la respuesta institucional en un ámbito tan sensible como la salud mental, con un impacto directo en la calidad de vida de las personas de Atacama”.
Desde la academia, el rector de la Universidad de Atacama, Forlin Aguilera, indicó que “este trabajo pone a disposición las capacidades instaladas que tiene la Universidad de Atacama, particularmente en su Departamento de Psicología, tanto a nivel de pregrado como de posgrado, permitiendo avanzar en la generación de datos que contribuyan a la toma de decisiones acertadas frente a problemáticas de salud mental en la región”.
En la misma línea, la encargada de la Unidad de Salud Mental de la Seremi de Salud de Atacama, Lorna Villalobos, mencionó que “este diagnóstico regional responde a una necesidad sentida del territorio: contar con información propia, rigurosa y ética, que permita comprender las realidades locales en salud mental más allá de los registros estadísticos».
Añadiendo que «incorporar una mirada cualitativa, desde las percepciones de la comunidad y las barreras de acceso, nos permitirá diseñar acciones y políticas públicas más pertinentes, oportunas y ajustadas a las necesidades reales de las personas de Atacama”.
Enfoque cuantitativo y cualitativo
El diagnóstico considera un enfoque metodológico mixto, que integra el análisis de información epidemiológica y estadística de la red de salud regional con estudios cualitativos orientados a identificar percepciones comunitarias, factores de riesgo psicosocial y barreras de acceso en salud mental.
Este trabajo, liderado por la Unidad de Salud Mental de la Seremi de Salud de Atacama, en conjunto con el Departamento de Psicología de la Universidad de Atacama, incorpora la participación de los equipos técnicos de las unidades de Epidemiología Ambiental y de Enfermedades No Transmisibles, Estadísticas y Gestión de Información Sanitaria de la Seremi de Salud, así como de la red de salud pública y privada de la región.
En ese contexto, Douglas Veliz, director del Departamento de Psicología de la Universidad de Atacama señaló que “este trabajo permite cumplir un rol fundamental de la academia: incidir en el contexto social y aportar a transformaciones basadas en evidencia. Nuestro aporte estará en fortalecer los procesos metodológicos, tanto cuantitativos como cualitativos, para que las decisiones no se tomen de manera intuitiva, sino con una base sólida, considerando que los principales beneficiarios serán las comunidades de nuestra región”.
Formación de posgrado e investigación aplicada
Para la Universidad de Atacama, el proyecto se vincula además con el fortalecimiento de la formación de posgrado, a través de la participación del Magíster en Investigación Psicológica, permitiendo que estudiantes y tesistas contribuyan activamente a la generación de conocimiento con pertinencia territorial y sentido público.
El inicio de este trabajo marca una fase operativa clave proyectada para 2026 y constituye un hito relevante en la construcción de una agenda regional de salud mental basada en evidencia, colaboración intersectorial y compromiso ético con la comunidad de Atacama.