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Tras 10 años “León de Atacama” es el nuevo controlador de Deportes Copiapó

viernes, 13 septiembre 2019 - 1:01 pm

El empresario Luis Galdames, que ingresó en 2017 a la Sociedad Anónima Deportiva, seguirá siendo el presidente de @CDCopiapo hasta 2022, acompañado de cuatro nuevos integrantes que conforman el directorio elegido en la última junta accionaria.

Junto a Galdames estarán Diómedes Cruz (empresario chileno-peruano) como vicepresidente, Carlos Aguirre (empresario y presidente regional de la Cámara Chilena de la Construcción) como primer director, Juan Carlos Silva (empresario minero) como 2° director, mientras que el cuarto integrante es Christian Venegas (abogado) como secretario.

De los cinco, tres son copiapinos, un hecho inédito en la última década, donde siempre había predominado la presencia de accionistas foráneos. Los directivos que salieron son Arnoldo Grogg, Carlos Muñoz, Cristian Charles y Dante Martínez, quienes hasta febrero pasado fueron miembros del directorio copiapino.

De esta manera, oficial y legalmente y tras 10 años, la Sociedad de Inversiones e Inmobiliaria Santa Elena Limitada que preside Felipe Muñoz ha dejado el control de la SADP copiapina, lo que ya se había materializado en marzo de 2018 al vender el 51% que le perteneció desde 2009.

El nuevo control accionario ahora le pertenece a la creada Sociedad León de Atacama Limitada que comanda Galdames, que es dueño de 382 mil acciones del albirrojo copiapino.

La evaluación de Muñoz

Tras una década al mando del CDC, Felipe Muñoz manifestó que se cumplió con el principal objetivo, que era controlar las deudas y evitar la quiebra y desaparición del club. “Me fui muy contento y satisfecho con lo que se logró en 10 años en Deportes Copiapó, considerando que tomé la administración de un club a 15 días de desaparecer por incumplimientos laborales, con una pesada deuda tributaria, que ocupaba todos los años el último lugar en la tabla de posiciones y no sólo en el primer equipo sino que también en las categorías del Fútbol Joven, donde los jugadores y técnicos de buen nivel no querían ir, con una hinchada distanciada y una comunidad desconfiada en quienes lo administraban, para dejarlo en el mejor momento institucional de la historia del club, incluyendo en eso aspectos económicos, formativos y deportivos, marcando siempre un ejemplo de orden financiero y obteniendo los mejores resultados deportivos en todas las categorías que Deportes Copiapó ha tenido hasta el momento. Creo que estos logros han sido más visibles desde fuera de la región, lo que explica por ejemplo que se nominara en la representación de la Primera B en la mayoría de las comisiones que conforma la ANFP, desde los campeonatos, cuotas de incorporación, creación de la Segunda División, venta del CDF, entre otras, gracias a la gestión que se realizamos, ya que dejó de ser en la ANFP el patito feo para transformarse en un club de los más ordenados de Chile.

Agregó que lo más complejo fue darle estabilidad financiera, limpiar la imagen de la institución y sortear el complejo momento en la cancha. “Era un todo complejo cuando asumí el club porque la situación económica no mejoraría si las empresas y la comunidad no confiaba y apoyaba al equipo, lo que tampoco podía lograrse porque no obtenía buenos resultados en el primer equipo. Fueron primeros 3 años muy duros en todo aspecto, que incluso me obligaron a asumir la presidencia del club, asunto que al comienzo no estaba en mis planes, pero que sin embargo al poco andar me di cuenta que era necesario. Creo que desde el año 2012 en adelante hasta el aluvión las cosas iban mejorando bastante rápido para la institución, sin embargo tuvimos un retroceso importante nuevamente después de eso de lo que costó mucho salir ya que además en vez de recibir apoyo de instituciones pública y privadas, se nos dejó absolutamente de lado porque habían otras prioridades.

Muñoz reconoció que no se lograron alcanzar todos los objetivos fijados al tomar el control, principalmente por situaciones externas que impidieron fortalecer especialmente lo futbolístico. “En 2009 las metas eran las que el contexto permitía, es decir tratar de salvar al club de la quiebra, profesionalizarlo e intentar hacerlo viable hacia el futuro, para ello era necesario refundar todos los aspectos del club. Estas metas fueron largamente alcanzadas, aunque seguramente podríamos habernos planteado nuevas metas para la segunda parte de mi mandato, cómo ya conté esto no fue posible ya que tuvimos que después del aluvión nuevamente ponernos la meta de hacer viable el club jugando en Caldera y habiendo perdido todos los auspicios que se habían logrado conseguir en los primeros años, con muy poco público ni lugar siquiera donde entrenar. Nos tocó durante los 10 años de mi administración jugar aproximadamente 4 años fuera de Copiapó producto de la remodelación del estadio Luis Valenzuela Hermosilla y la restauración después del aluvión, durante ese período jugamos de local en Chañaral, Caldera, Tierra Amarilla, El Salvador, Vallenar, La Serena y Santiago.

Sobre la venta de las acciones y dejar el mando en manos de un nuevo grupo empresarial, Muñoz precisó que era momento de dar el lugar a otros dirigentes para alcanzar las metas pendientes. “Cuando vi que el club había logrado tomar un rumbo estable nuevamente y era el momento de ponerse nuevas metas más ambiciosas desde el piso en que estábamos, pensé que quizás yo no era el indicado para liderar esos nuevos desafíos, debido a que había un desgaste personal y emocional en mí después de tanto tiempo al mando del club y que para estas nuevas metas probablemente era mejor una persona de casa ya que pensé el quizás podría lograr el apoyo del empresariado y autoridades locales, que durante mi mandato el club nunca recibió, aunque ahora veo con tristeza que el club aún juega sin auspiciadores y con escaso público en las graderías. Junto con ello se estaba dando la posibilidad de asumir en Rangers de Talca, ciudad de la que soy originario, en donde pensé podría tener las mismas armas que contaría Galdames acá, ya que yo también sería local en Talca, lo que felizmente sí se nos ha dado”.

Para el ahora presidente talquino, la gran deuda fue no haber conseguido el ascenso bajo su mandato. “Por supuesto que me hubiese gustado ascender a Primera División en estos años pero siento que las circunstancias nunca se dieron para ello, quizás en mi último campeonato donde salimos sub campeones pudo habérsenos dado, sin embargo durante todos los años tuvimos que lidiar con ser el equipo con la Unidad de Control Financiero daba menos presupuesto para armar planteles ya que teníamos bajas recaudaciones, sponsor que solo eran canjes y ningún otro aporte público, así que teníamos que competir con las armas que teníamos y rebuscándonos dentro de las posibilidades que podíamos alcanzar. Trajimos jugadores de la Segunda División que cumplieron con algún éxito, de ligas menores del extranjero también. Creamos una mística importante acerca de lo que significaba jugar de local en nuestro estadio donde teníamos un rendimiento muy bueno y nos hacíamos fuertes. Todo esto se mantiene hasta el día de hoy y espero que ojalá Copiapó pueda tener a través del algún terreno que pueda entregarle la municipalidad tener la posibilidad de acceder a lograr un centro de entrenamiento para el futbol joven que es la pata que le falta a la mesa para poder crecer más allá de donde está Copiapó hoy.

Por último, indicó Muñoz que a la hora de la evaluación personal, reconoció que hubo errores y situaciones que pudo haber manejado mejor. “Hay varias cosas que su pudieron hacer mejor, especialmente en los primeros años que asumí la administración, sin embargo tenía el convencimiento y las ganas de sacar adelante al club que probablemente la experiencia necesaria en lo que significa administrar una institución deportiva profesional, que es muy diferente a lo que es una empresa de cualquier otro rubro. Para mí eso si siempre queda el recuerdo del cariño de la gente que recibí en Copiapó, lo cual fue muy especial y quedará para siempre conmigo, lo cual incluso lo he sentido después que me fui y he tenido que volver ya sea por motivos personales o acompañando ahora a Rangers de Talca, lo cual me hace siempre estar atento a saber qué es lo que pasa con Copiapó y desearles éxito, ya que los hinchas y la comunidad se lo merecen.